
Hoy amanece fresco por fin. Los últimos dos días han sido un infierno.
Anteayer fui al templo de Jiang'an, siguiente parada tras People Square en la Linea 2. Se alza majestuoso entre edificios de media altura, junto a un centro comercial. Ha sido remodelado en su exterior, y para mi decepción, acoje en sus muros tienduchas de corte souveniresco.
La entrada de 10 yuanes se paga en una taquilla que es apenas un agujero en el templo junto la puerta. Dentro en el patio interior, tras una ofrenda a un carrito metálico puedes cojer incienso. Después te acercas a unas llamas para tal efecto y lo enciendes. El rezo se hace a los cuatro puntos cardinales, inclinándose tres veces por lado, con las manos unidas a la altura de la frente y el incienso ardiendo en ellas (según he observado y reproducido).
Después puedes dejar que el incienso siga consumiéndose en unos altares donde cientos de plegarias humean invadiendo de olores todo el templo.

Haces tu rezo sobre un taburete acolchado con un arrodillado y juego de manos que a primera vista me pareció demasiado complicado como para reproducirlo, así que lo simplifiqué a mi manera. Al fin y al cabo, es el primer rezo que hago en mi vida, seguro que a Buda no le importa mi inexperiencia y en su infinita sabiduría me mira con ojos benevolentes. Arrojo toda mi calderilla por si su benevolencia no fuese la suficiente para perdonar mis pecados.
Al rato, callejeando, una señora mayor pasa en una bicicleta con remolque donde lleva basura varia por una calle atestada, pedaleando como puede y con el esfuerzo en la mirada. Al doblar la esquina, una abuela que no me llega al pecho me grita en chino y a la cara, mirándome fijamente y de cerca con las manos hacia arriba. Veo sus dientes, que se cuentan por ausencias. Me siento como el personaje maldito de alguna película de aventuras al que una bruja le augura su inminente destino fatal.

Hoy tocaba visita a los jardines botánicos y a una pagoda. Pero cuando me bajado del autobús se ha puesto a llover a cántaros. Así que después de comer me he plantado en el Super Brand Mall, y he entrado en una casa de te llamada Rose House. Allí he estado estudiando chino mientras me cobraban 50RMB por un té que, francamente, estaba delicioso, con unas pastas que valían su peso en oro pero, de nuevo, no tenían desperdicio.
Así que la visita se queda para otro día.
4 comentarios:
este fin de semana estuvimos en tierras del condado. la temperatura fue agradable y ayer, día más, llovió. La vegetación está desbocada por tanta lluvia como ha caído y parece que todo crece de manera descontrolada, pero está muy bonito.
Confío en que "tus pecados" te hayan sido perdonados. jeje.
cuídate. besos.
Des d' El Port de la Selva, dia de Sant Joan, despres de la nit del petardos (que si no els tiro jo em posen histerica i em deixen sorda).
Aqui també ha plogut una mica!
:)
He tirado un truenaco a tu salud la noche de san juan!!
solo uno, para que no se diga...
Dre
En Sant Cugat ha comenzado el calor en serio, los pensamientos són para las vacaciones que esperamos con muchas ganas, pero falta mucho para Agosto. Hoy hemos comido con Andrea y Nacho. Te echamos de menos. Ma
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