
Esta mañana me he despertado pronto. No porque quisiese, sino porque un monstruito de medio metro vagaba por la casa, y porque no tengo persianas en la ventana. En verdad anoche la contaminación lumínica manchaba de color rojizo toda la estancia, con una intensidad suficiente para ver con claridad. La cortina hace de filtro de color y cuando se acostumbran lo ojos todo pasa a ser sombra y salmón.
He estado toda la mañana trabajando, excepto un rato que he ido a comprar, y por la tarde me ha invitado a jugar a badmington Sophia, la madre de Tou Tou (los chinos se ponen nombre occidentales) con una pareja canadiense. Eso ha sido lo más interesante del día, que no ha sido como para guión de película.
Los chinos no beben nada mientras comen, si acaso caldo. Así que tampoco tienen vasos. Eso me ha supuesto un problema a la hora de cenar.

5 comentarios:
Preparant, més tranquila, el meu estiu a NY. Un dia et reto a un partit de badmington,
te parece?
:)
una faena lo de los vasos; en caso de necesidad, ya sabes, un cucurucho con una hoja de papel ;).
veo, por la primera foto, que has estado cerca del edificio del agujero-campanario. no es que tenga fijación con él, lo que ocurre es que era lo único que conocía de Shanghai antes de tu llegada, jejeje.
con mucho respeto,
me hace gracia Julián y su obsesión con el edificio del agujero!
:)
Anna, ningún problema con el respeto. Además me estoy empezando a preocupar con la obsesión; yo creo que en mi subconsciente estoy deseando conocerlo en persona y... como no me invitan ¡¡¡venga indirectas!!!
;)
Hola Vital, que sepas que sigo tu blog día a día y se esta convirtiendo en una pequeña píldora diaria contra el stress de Allianz.
La verdad es que con todo esto estás haciendo despertar una parte aventurera en mí tío (raro raro raro). Así que cualquier día cojo la mochila (o la maleta que pesa como una piedra jejeje) y me pierdo por ahí...
Compra vasos!!!
(Álex)
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