9.7.08

Dia 38








Hoy Shanghai se ha enterado que me marcho. Ha querido chantajearme como una niña caprichosa, restregándome por la cara mi marcha con un día como no los hay en las ciudades chinas. Cuando me he asomado por la ventana, el cielo azul de nubes algodonosas presidía el paisaje. Pero Shanghai ponía toda la carne en el asador, limpiando su atmosfera e, inexplicablemente, se mostraba desnuda sin su velo blanco que todo lo cubre. Claro y limpio, si hubiese horizonte en las ciudades de rascacielos hoy lo habríamos visto. Como mujer de piel suave, clara e impoluta, hasta los edificios más alejados se mostraban con todo detalle, sintiendo ese mismo escalofrío que recorre la espalda.
La cámara me quemaba las manos todo el día, gimiéndome presionar el disparador en cada esquina, la luz incidiendo en los edificios, arrojando sombras, recortando siluetas ocultas y desconocidas, contrastes que revelaban nuevas formas. Las nubes se escapaban rápidas y furiosas por el firmamento, empujadas por un viento invisible y vigoroso. Esa luz brillante amarilla que da el sol desprende nuevos colores en Shanghai. Aunque hacia calor, no era tan agobiante como otros días. Es eso posible? Tras días de lluvia, seguidos de agobiante calor encapotado, un día claro y soleado cual mañana soleada en Barcelona. De repen4e Shanghai dejaba China y de mudaba a Europa, callejones sacados de Paris, sacados de Ámsterdam, que recorro entre chinos con parasol.











Aunque siguen siendo los mismos, son incluso mas conscientes que yo de la rareza de semejante galería. En un paso de cebra de Nanjing Lu, fotografían los mismos encuadres que yo, como si el occidental supiese mas que ellos de su propia ciudad. Algún chino me ha dicho, al ver las fotos que hago, que no era consciente de la belleza de Shanghai. Me siento identificado conocedor de esa revelación pero en mi caso, a orillas del Mediterráneo.












Si hay un lugar que visitar en Shanghai en un día especial, ese es el Bund. Un atardecer visto en Pudong multiplica su belleza. Los edificios se visten de plata y azul, como cuchillos al cielo. Reflejos y estelas doradas, paisaje cambiante a cada momento. Si alzan más orgullosos, compitiendo en altura. El paseo esta abarrotado de gente fotografiando. Pero el mediodía diluyo las nubes como la nata, desparramándolas y dejando apenas trazas dispersas aquí y allá, así que el día se quedo sin final pomposo. Hoy he decidido optimizar poco las fotos para que podáis disfrutarlas en alta resolución, aunque pesen. Si hay un día que lo merece, es este.










Me marcho el once a Nueva York, volveré si no hay novedad el uno de septiembre.

6 comentarios:

condecotillos dijo...

supongo que ya casi estás a las puertas del aeropuerto para tu marcha a NY. un encargo has de hacerme, deja un especial recuerdo a mi edificio con agujero-campanario en su parte alta. cuento con ello. también a Chao chao aunque no me haya invitado a visitarle, no se lo tendré en cuenta. que tengas un buen viaje al otro lado del globo.
cuídate y un abrazo.

Anónimo dijo...

Talito!!Supongo que te has dado cuenta de las intenciones de este lugar tuyo en el que estas...quiere que vuelvas después de las vacaciones, se ha dado cuenta que Nueva York es un gran rival, pq lo es. Te va a encantar, estoy absolutamente convencida...saluda a sus calles de nuestra parte. fue un gran viaje y lo sera para ti tb.Que cabron!! te vas casi 2 meses...o mas... tienes el mundo a tus pies.
Estamos contigo pero sin ti.

microbi dijo...

shanghai te sonrie 3 dias antes de irte?
Bueno, espero que NY tarde menos en ver quien es Vital, i se prepare !!!

:)

Anónimo dijo...

Caramba, que belleza de edificios.
La ciudad te ha querido despedir con sus mejores galas, para que la recuerdes en todo su esplendor y no te lleves la imagen desleida por el smog.
Que tengas un buen viaje y mi recomendación de siempre: cuídate mucho. Te quiro. Mama.

Anónimo dijo...

Buen viaje inspector!!

Anónimo dijo...

Vital tío, te tienes que quedar unos cuantos días más en Nyc que yo voy el día 5... Por lo menos vernos un rato antes de que vuelvas a Shangai, porque quien sabe cuándo volverás... A este paso más que Insepctor te acabaremos llamando Willy Fog jajajaja.

Qué pasada de fotos te han salido no? Parece en verdad mala leche pq te vas...

Un abrazo.

Alejandro