17.8.08

Dia 77











Agosto en Nueva York transcurre entre días soleadospero no agobiantes regados con lluvias esporádicas y repentinas que se disuelven tan rápido como se precipitan sobre las sucias calles de la ciudad.
En Nueva York no se limpia, ni se gasta en mantenimiento. Me sorprendo pensando en Shanghai en cada esquina, acordándome de lo fácil que era allí justificar el mal estado de las cosas, y mientras tanto en Nueva York las paredes se desconchan y se caen a trozos, manchadas por doquier de líquidos innombrables de procedencia desconocida.
Hombres maduros y obesos consumen brebajes adelgazantes de color cereza y fresa enlatados en furgonetas viejas de gran tamaño igual que se consumen ellos horas mas tarde en el sofá de su casa con un bocadillo de grandes dimensiones y alto aporte calórico a base de carne de ave, cerdo y ternera.
Un abuelo de pelo cano y bigote ralo sube las escaleras del metro despacio y con dificultad, cargando tres bolsas de cartón donde se lee Lacoste y con una camiseta que pone Xpress Delivery.

Ayer estuvimos en Governors Island, justo al sur de Manhattan, con ferry gratuito. Una Isla que sirvió durante décadas como base militar se transformo en puesto de mando y zona residencial para oficiales en los años sesenta. Ahora puedes hacer picnic y fantasear sobre la vida de ensueño que transcurría entre verdes y anchos jardines frente a casitas de tocho rojo. Para variar la ciudad nos premio con unos de sus paisajes celestes de azul y nubes de algodón, una de sus maravillas imposibles de capturar.

8.8.08

especial visado

Un largo paseo esta mañana me ha llevado hasta el consulado chino en Nueva York, en el 520 de la 12ª avenida. Siguiendo el consejo de Dani quería averiguar por cuanto tiempo concedían los visados de turista para China, y así comprar el billete de avión de vuelta a la madre patria con fecha de vencimiento oficial de mi pegatina marrón en el pasaporte.
Frente a una entrada ancha pero angosta dos policías revisaban pasaportes. El afro hispano que solo pasa por paisano yanki se ríe al leer el mio y me pregunta en español que cual es mi nombre. “Vital, a que suena raro Luis Fernando” pienso yo.
En la recepción del edificio hay que vaciar bolsillos y pasar por el detector. Tres policías mas… vamos a tener media academia aquí dentro. Igual regalan donuts.
Otro agente dentro de la sala con las ventanillas me pregunta si soy de EEUU. Me indica que si no lo soy, no necesito coger número, “a la ventanilla 2”.
Delante de mi en la cola hay un hombre alto de raza hindú con la cara medio quemada por lo que parece acido.
Cuando llego a la ventanilla para pedir información sobre el tema, mi primera pregunta es cauta:
- Si soy ciudadano extranjero puedo pedir un visado de turista?
- No tiene su tarjeta verde? –le muestro mi visado yanki.
- No, turista para China, soy Español.
- No puede obtener visado para China si no es en España.
- No way?
- No way.