
Una mañana más amanece con el sol tímido entre unas nubes bajas y densas. Shanghai se despereza tímido con una llovizna tan fina que hasta que no estás debajo no te das cuenta que está presente, pero refresca sin mojar, miles de gotitas flotando al compás de la brisa.
Me subo al autobús 639 que cierra las puertas cuando apenas estoy subiendo. El conductor, canoso y despeinado se pelea con la palanca de cambios para meter la segunda. Transbordo tras transbordo me planto en People’s Square una vez más, esta vez rumbo al Shanghai Museum. Entrada libre. Cojonudo. Edificio de ladrillo marrón de cuatro pisos, espacioso y con su arte bien expuesto en vitrinas iluminadas pero con la sala a oscuras. En el primer piso, herramientas de cobre de la edad de cobre china. Me hubiese bastado solo con esta exposición, por lo extensa e interesa
nte que
resulta. Las primeras épocas, simples jarras para vino, más tarde se incorporan recipientes para comida y culmina en instrumentos de música y armas. Pero el museo acaba de empezar a dar sus frutos. Sellos, caligrafía china de los maestros de cada dinastía, pintura, moneda entre ellas una recopilación privada de las presentes en la ruta de la seda, trajes étnicos, escultura y muebles de la dinastía Qing y Ming, cerámica… pero lo más importante, porcelana china principalmente Ming y Qing. 3000 años de historia. Abrumador. Casi cuatro horas después estoy
molido y me encuentro con 
una exposición de arte griego clásico con motivo de las Olimpiadas. Abandono el museo como se deja un museo así, con las piernas doloridas, la espalda cargada y el estómago vacío.
Me dirijo a un restaurante conocido y pido para dos. Me lo como yo todo. Por la mitad de un menú en Barcelona he comido como un rey. Vuelvo a casa un rato, pero la red no funciona, así que dejo para mañana lo que puedo hacer hoy y me vuelvo al bullicio del centro de la ciudad. Me pierdo por callejuelas, fotografío edificios que no han sobrevivido al paso del tiempo pero aun agonizan en esta ciudad que lucha por modernizarse, herrumbrosos, sucios, rotos. Un placer para la vista.
Negocios del tatuaje se abren ante unas aceras que emanan efluvios pestilentes a cada paso. Andamios de bambú y alambre cubren edificios de diez pisos, entre los cuales me veo asaltado por vendedores de camisetas, relojes, cámaras… algunos no entienden la negativa ni a la décima. Se me hace tan tarde que han dejado de pasar los autobuses, así que la mitad del camino de vuelta lo hago a pie, con las piernas cediendo bajo mi peso clamando descanso. El turista se mete en el sobre.
8 comentarios:
Bien,bien 4 horas de museo son una buena preparación de cara a visitar el MET(NYC),increible pero realmente agotador.Te aconsejo que si puedes visites también el museo de Historia natural.No conozco china pero disfruté muchísimo en NY, sé que volveré!Ya nos explicarás que tal.Te podremos seguir también desde allí??
Besos.
Alex
Vital!
has trobat cases i edificis fets pols per fer fotos!
El museu de Shanghai te bona pinta. Jo descanso, pq com diuen per aqui, en NY nos hartaremos de patear.
No solo museos, sino avenidas etc.
Me están encantando las fotos, espero que tengas muchas más por mostrar aparte de las que vemos en el blog.
Sin duda, parece ser otro mundo, espero ansioso una foto del horizonte.
Por cierto, respecto el cambio de rumbo, supongo que ya nos informarás más extensamente.
por aquí la lluvia también sigue sin abandonarnos. ayer y hoy con amenaza de galerna incluida, ya sabes lo que significa eso en el Cantábrico. la diferencia es que no hay neblina y de vez en cuando se abre un hueco entre las nubes que permite ver fugazmente el ansiado sol.
el domingo, estuve en Cotillos, cayó un tremendo chaparrón aunque sólo duró unos 15 ó 20 minutos. ya sabes, esos primaverales.
abrazos.
te leemos, pasalo bien y aprende mucho...
Andrea y Nacho
Hola Inspector!
Me alegra que podamos saber de tus experiencias por la conchinCHINA. Realmente estos edificios cochambrosos son encantadores, no se si diría lo mismo del eterno cielo blanquecino, aunque supongo que sin él Shanghai no sería lo mismo.
Estoy con G, muy guapas las fotos que vas colgando.
Saludos de un bolchevique.
Colega!!
Solo queria saludarte y decirte que me encanta poder ir sabiendo de ti casi diariamente...me gusta leer tus vivencias...por aquí Print Zone te echamos de menos..de verdad.
Un abrazo y SUERTE!!!
PUJI
Vitaaaal! Si aún estás entre el 5 y el 14 de septiembre en NYC espero que nos veamos por allí. Qué grande la experiencia: de China a EEUU es como pegarte el gran contraste cultural... ¿Has pensado en montar algo tipo Shangai vs. NYC mezcla de foto y narrativa? Piénsalo, creo que tiene chicha.
Aunque tengas que abandonar China, piensa en todo lo que te vas a llevar de esta experiencia y, si vuelves después de verano, siempre podemos montar la agencia definitiva con Gerard y Javi.
Un abrazo muy fuerte.
Alejandro.
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